domingo, 28 de febrero de 2010

PORSIPOESÍA


¡Corre la voz!


8 comentarios:

Ángel Sobreviela dijo...

Con toda la simpatía te lo digo: celebrar el día de la mujer trabajadora con un evento que alude a la pornografía me parece un desatino. Supone equiparar a la mujer con la prostitución, con lo obsceno y su negocio, su arrogancia, su sostenimiento de un clima moral abyecto y groseramente materialista.

Lo amigos también están para señalar cuándo nos equivocamos.

EL hueso de la cereza dijo...

Me temo Sobreviela q no has entendido nada .
Si hay algo menos porno es la poesía. Si por porno dices evidencia fíjate q al lado pone POESÍA ¿poesía y evidencia casan? Pero caes en la provocación y eso nunca está mal.
8 años llevando el espectáculo por Aragón, en fechas distintas, en contra de la violencia de género, la homofobia, celebrando encuentros comarcales femeninos y el día de la mujer trabajadora, según tu, obscenamente . Asociaciones de mujeres, ayuntamientos y delegados de cultura q según Tu se acercan a un clima de moral abyecto
Criticas un espectáculo q no conoces y te recomiendo, donde encontrarás poco materialismo y la prostitución que encuentres denúnciala, deberías. También te advierto que sin humor no vayas y permíteme, con la misma simpatía con que dices hablarme, desatino es no reír y no querer ver más allá de las narices.
ISABEL IZQUIERDO

Anónimo dijo...

Relacionar directamente pornografía con prostitución. ¡Cuanta ignorancia! Entérate de que en la Antígua Grecia nunca se empleó el término "pornografía". Ahora resulta que la cultura tiene que volver a los límites morales impuestos, desgraciadamente, en una época no muy lejana. Nos armaremos con la "podadora" y les cortaremos los huevos -si estuvieran vivos- al Marqués de Sade, a Boccaccio, a Kalyana malla, a Mallanaga Vatsyayana... También podríamos cortar huevos o coser vaginas a autores/as contemporáneos -de los que no citaré nombres- por haber provocado ofensas a "almas gentiles" del siglo XXI, que nunca, SEGURO, cometen actos obscenos.
Se despide quien no ha visto nunca una película pornográfica, ¡LO JURO! Mis ojos no soportaría tal agresióóóóón.
Santos

norberto dijo...

¡Par diez! ¿Maese Ángel, a mi testuz vienen unas cuantas líneas que aman, ¡oh Empedocles! a las afirmaciones que enarboláis. Pero una sobre todas asoma, como afloró Venus de entre la espuma… de los testículos de su padre. ¡Sois un bravo! Soltarle eso a un artista sobre su obra es de gallardía singular. ¿Sabe lo que la va a caer? Yo por mi parte solo tengo una cosa que decirle. Es un secreto y aunque con el tiempo será vox populi, por ahora solo lo conocemos unos pocos: ¡Franco ha muerto! Sé que le resulta inaudito pero es así, lo siento. Feliz singladura por este piélago de materialismo irreverente, desconocedor de los verdaderos valores que hacen del hombre uno con su destino en lo espiritual.
Disculpe la sorna, pero es un rasgo atávico al que me es imposible renunciar.
Me permito sugerirle que asista al espectáculo. Tendrá la suerte de ver a dos mujeres, trabajadoras, manejando su cultura con maestría. Y contemplara como la palabra y el gesto crea lenguaje. Con una herramienta tan propia de ambas formas: ¡polisemia!
La razón empírica se que no es preceptiva para hablar, pero, es ¡cojonudo! hablar después de la experiencia, incluso de poesía. Otros prefieren fumar.
Un sincero abrazo y mi admiración ¡hay que tener coraje! En mi cultura de adopción se remata así: ¡ooole tusss cohones, piissshaa!
Norberto

Anónimo dijo...

Perdón, me he tragado alguna que otra tilde y una consonante, cosas de la emoción.

Santos

Onan dijo...

¡Santos, pues yo sí! he sido, soy y espero seguir siéndolo, consumidor de pornografía. Las Once mil Vergas es mi libro pornográfico de cabecera, como Robinson Crusoe es mi libro de viajes o el Cantico Espiritual mi libro de poesía. No hay nada indigno en sí. Es como se usa, lo indigno. ¡Arte, talento y un cuerpo para materializarlo!
Un abrazo.
El pajero solitario.

Anónimo dijo...

no está bien unir mujer y sexo
¿no lo has oído??????????
la mujer nooo, por diossssssss
la mujer y el gozo no, que parece sino una puta!
Este será de los que empuja y repite zorra zorra!!!
jajajaja

Ángel Sobreviela dijo...

Siempre me ha gustado contemplar las ondas que hacen las piedras al caer en los charcos. Y eso que era una piedra muy pequeña y no arrojada sino dejada caer.

La ignorancia está en desconocer las condiciones objetivas del momento presente, muy diversas de las que conoció Bocaccio (o incluso Sade en sus manicomios), y las graves implicaciones que un clima moral determinado provocan.

No se emocione tanto, señor Santos, contrólese.