jueves, 4 de diciembre de 2008

Cuento de leche


Vino la luna y me comió, nadie me cree, pero me instalé en un carrillo y mando estos anónimos , pero nadie me cree.
Yo lo entiendo, porque como soy redonda no se nota la novedad, pero aquí estoy, esférica, con mis cosas redondas, mis pechos, mis ojos, mis tampax, y mis círculos q no dibuje sobre o alrededor de muchas cosas .
Estaba deseando que me comiera la luna, uff!! Cómo lo deseaba, allí ya no podía más, todo eran reyes y reinas, con séquito, sin séquito, mojados ,chorreando con un par de pelotas , corte de cortar y hormigas distraídas.
Mi madre y algún amor me lo decían, -estás en la luna- ,pero no era verdad .Ellos imaginaban así la estancia y nada más lejos. Aquí hay mucho q hacer , redondear esquinas , despuntar dardos y limpiar los cuchillos de la mantequilla . La lengua ya no corta sonrisas porque es blandita y jugosa , me quiero quedar aquí , sin agujas q extraen secretos , envolviendo pellizcos pequeños para las mejillas solas.

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